lunes, 15 de junio de 2015

Unicidad…

Unicidad…


Un vello garboso sobre la tarde
Nos corta las entretelas al medio
Igual que si mi alma se rompiera
Con la fuerza del vivido atuendo
Iniciático es el derrotero de la hoja
Dada a ser compungido alimento
Antes de perderse en el espacio
Diluido sin existir, sin recuerdos.

Domeñaremos un estilete o mil
A las mil batallas del superviviente
Donde un hombre se nutre apenas
Inconsecuente con su proximidad
Cansado o vivo, dormido o agudo
Islote de sombras en marrón dorado
Nada se vierte al final del camino
Unicidad del rebrote cauto del iris.

Un sol se promete tras la lejanía,
Níscalos tras la frescura sombreada.
Incesante el gorjeo de cucos celados
Cortejando a su plumíferas parejas.
Invadidos por zapatos de metrópoli
Dan gritos sin sentido, sin esperanza.
Anacoretas ya no quedan, huyeron
Dulces fueron los frutos sorbidos allá.

Unicidad escucha como crujen las hojas
Porque tras mi paso, siempre hallarás el eco
Ese que en nuestro devenir batía las palmas.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen: FernándezCáceres

jueves, 26 de febrero de 2015

A Cal y Canto…

A Cal y Canto…


Cerrada, fechada
Cual la sequedad de un balde
Asolado por la ventisca del estío
Goza el cascareo de tu cal nívea
Tonalidades amarillentas de senectud
Mientras caen las lágrimas de la hiedra
Asolando el arco donde te recostabas
Un instante, apenas esos momentos, entre humos
Dos adioses al amigo, y un “buenas noches” al paso.
Ya ruegan las flores porque me abras
De par en par, cual la vida encendida
Desvencijada pareceré al chirriar mis goznes
Mas qué importa, si de nuevo estarás
Y desorbitarás el vocerío de los chicos
Sabremos dilucidar tardes enteras de luz
Asomando por mi alma de madera vieja
Abierta sin menoscabo, sintiéndote de nuevo llegar.
Lejos quedará el invierno del hombre
Pues será florida la ilusión
A cal y canto gritará el recuerdo
Cuando miremos atrás los momentos lastrados
Las ausencias presentes, y ya nada será igual
Mas seguiremos remando en mar sin tierra
Porque somos hombres de sinuoso transitar
Ello nos hace nobles e inciertos, valerosos
Sabedores de que nada importa sino esas pequeñas cosas
Las que mi alma nutre al sentir el sudor de tu abrazo
Nunca más a cal y canto, siempre de par en par
Por los tiempos que nos recordarán…

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen: FernándezCáceres.

lunes, 27 de octubre de 2014

Una Noche De Otoño…(Inauguración De Lienzos Versados)

Una Noche De Otoño…

Quiebra el silencio, una guitarra
La muchedumbre se torna silencio
Suenan, las voces del bardo
La piel se enhiesta, se cubre ligera
Sin aspavientos, ahí os quedo

Muesca indeleble de aquello acontecido…

No perdeos en los enlaces, la Inauguración de la Exposición Lienzos Versados, de FernándezCáceres& Santiago Pablo Romero. Abierta desde 17oct al 17 nov. 18.00-20.00.
Nuestro más sincero agradecimiento a MULTIVISIÓN TRIGUEROS. Por hacernos de lanzadera para poder mostrar nuestra obra conjunta a cada uno de vosotr@s desde su Directo en la mayor parte de las casas de Trigueros, como vía internet desde aquí… http://youtu.be/RjXlh9kkucw


GRACIAS.

jueves, 16 de octubre de 2014

A tu Puerta Llegó…

A tu Puerta Llegó…

Un silbido lacerante y monótono
Abría cada mañana tu testigo silente
Donde mismo el sol dibujaba variaciones
Rincón privilegiado, donde yacías
Cuando el albor brillante hacía de aldaba.
Tú de correr raudo descerrajabas el portón
Vertías tu mirada a la calle
Buscando un sendero sinuoso, habitado
Vestido con el paso del centinela
Aquel perdido bardo de estancias cortas.
Él dibujaba en su sien extraviada
Cada sinusoidal descrita por tus rojos terciopelos
Arropados por el verdor fulgente de su foresta
Trepando el pretil sin dejar vitral sin ceguera
Endiosando vuestro encuentro, danzando lejos.
Retumbaron los cañones del bergantín
Rompiendo la mansedumbre en la bahía
Atemorizando a ignaros de mal augurios
Irisando cada pátina de tez oscura, o níveo carmesí
Horadando peripecias preñadas de soliloquios.
Distinto es el plenilunio de este mes, otoñal esquirla
Orates que cubren ribetes acompasados en aullidos
Unas manos caídas, unos apéndices tendidos
Ya ves una silueta, ya rompe el ambiente su aroma
Tus retinas se deshilachan, se desviven en sal.
Hoy, a tu puerta llegó, una carta rodada en romero
Símil de pergaminos entre odaliscas, carcomida
Mas no hay cartero, no hay chico con gorra de plato
No, hoy tu pecho se acelera, se distrae del ayer
Es ella que rueda hacia ti, agua cristalina de la mañana
Melodía con sabor a canela y limón, sin sucedáneos
Aquí te fundes, te embebes en sus ropas raídas
Sientes que es el día, la espera premiada, la vuelta.

©Santiago Pablo Romero. Bluesman.

Imagen: FernándezCáceres.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Remanso…




Remanso…






Idilios vivos en corvas y fauces
Paseantes sin rumbo
Oscuras reminiscencias de luces opacas
Verde tu atuendo joven
Dorados del maduro atardecer
Viandas buscas, y te agrego a mi boca
Fuente sin reticencias de un mundo evadido.
Lastres en las manos viejas
De un hombre que quiebra el silencio
Con el sigiloso paso
A veces en remanso de río detenido
Otras en riachuelos de pétreas asperezas
Mas qué importa si soñar, sueño contigo
Y bajo mi piel sigues transitando mi festejo.
Cúbrome de que adules al sol de la tarde
Siéntome pertrechado con andamiajes excelsos
Discúlpome ante tus ojos por no ser más regio
Póstrome en el habitáculo de tu alter ego
Válgome de las huellas en mi alma
Descúbrome asido a tu grupa de tiempo y miel
Redescúbrote amando con ojos encandilados, mi efigie.
Ya sé que me sientes, al hundir mi pequeño envite
Mientras la aurora redibuja candiles silentes
Abajo en nuestro remanso, sí remanso escogido
Donde yacer sin miedo, a la espera de la hora
Tiempo que titila cuan vestal risueña y alegórica
De cuentas alisadas al sosiego de tu cuello palpitando
Enfebrecido pose de unos labios de dulce agua desleída.
Quiero ser la pátina que dibuja tu lecho
Escogiendo las minucias de brillante resplandor
Acicalando el cubierto atardecer de hojarasca olvidada
Oscilación infinita de aleros tibios u hoscos roces
Y eso sí, nada que nos haga decir el mar está lejos.

©Santiago Pablo Romero. Bluesman.

Imagen: FernándezCáceres.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Atomizado Tiempo…







Atomizado Tiempo…









Ni son paralelas
Ni perpendiculares al cartabón
Ni siquiera el azul al cielo afanado
Ni el olor a tierra pisada de tus dorados
Ni el abollado torso de cobriza sustancia.
Ni su luz esquiva derramada sobre el muro
Ni tú que estás, sin vérsete bajo la patina
Ni yo que llego, sin detenerme en tu puerta
Ni los enhiestos estolones que auguran futuro
Ni mis sienes aferradas de tus esquinas roídas.
Ni siquiera sé si desvarío o me atormento
Ni quiero, ni deseo hallar otra cosa, otra tú.
No, nada de eso quebró mi sosiego, no.
Es el verde esmeralda que congelado se vuelca
Es la línea que recorta tu estela moldeada
Es el rojizo carmesí que rizas para embaucarme
Es aquella sensación de saberte tras ellos
Es imaginación que me quema y me atrapa.
Es un simple macetón lleno de vida, sin época
Es atomizado tiempo que desliza sus lágrimas
Es una sal escondida tras un hombre que rima
Es vida desabrida cuando te busco y no te hallo
Es fulgente amanecer al saborear tu silente dormitar.
Es pequeña minucia de ardor en plenitud viva
Es huella de tu paso por mi piel al anochecer.
Sí, todo eso y más delineas en tus sinusoides, Sí.

©Santiago Pablo Romero. Bluesman.

Imagen:FernándezCáceres.

lunes, 11 de agosto de 2014

Entre Piedras…

Entre Piedras…

Arrancadas en la entraña misma de una madre
Desgajadas a golpe de cincel, aire o cielo
Así fuisteis halladas, convenidas por sus manos
Juntadas por las ansias de orden impertérrito
Elevando muros perfectos, rudos, altivos, fatales
Barrera llena de artificios que coronan a unos
Aparta a otros, delimita el sitio mutuo, la unión.
El tiempo hizo aparecer grietas, palabras sutiles
Verdades escogidas que crecen cuan hierba hendidas
Mustiando la fiereza de la pétrea efigie, aligerando
Ardores inverosímiles que ruedan sin aspavientos
Para mostrarnos la grandeza de asumir la complicidad
De soñar libres sin barreras naturales, menos artificiosas.
Hombres y mujeres, que alimentan al alba, esa hierba
Esos bravíos helechos que una vez supimos sembrar
A cuatro manos, sin remordimientos, asiendo las risas
Crespones azabaches blandieron las espesas atalayas
Mas fue otro tiempo, unas nieves acompañan su adiós
Hoy el rojizo atardecer estriba en unirnos muy juntos.
Sí, quedan restos, sí. Y acaso el olvido no es bella alma
Que atore las cizalladas venas que fluyen rotundas
No, no olvidaremos la historia, para no pecar ahí mismo
Aderecemos el verdor de quien crece, con raigón cierto
Seamos simiente de un anhelado futuro esplendente
Siseando como las inocentes ninfas al paso del león
Para ser perceptivo a la sencilla melodía del duduk
El rugido escogido sonará en las sienes por siempre
Cuan el sibilino acorde que mesa los cabellos de la cima.

©Santiago Pablo Romero.Bluesman.

Imagen:FernándezCáceres.